Fu Manchú fue un orangurtán experto en Lock Picking cuyas fugas acapararon los titulares de los periódicos en 1968.

Cuando Fu Manchú, que estaba cautivo en el Zoo de Henry Doorly Zoo de Omaha, se escapó la primera vez, los empleados del zoológico lo atribuyeron a un error humano.

Hacía un día espléndido y los orangutanes del zoológico de Omaha habían estado jugando en su jaula al “aire libre”.

Poco después, ante la mirada atónita de los cuidadores, Fu Manchú y su familia se encontraban subidos a los árboles, junto a la jaula del elefante.

Tras esto, los cuidadores constataron que la puerta que conectaba la sala de calderas con la jaula de los orangutanes estaba abierta.

Jerry Stones, jefe de los cuidadores, pensó que algún cuidador se habría dejado la puerta abierta y les amonestó, pero no le dio más importancia al asunto.

Sin embargo, cuando volvió a hacer buen tiempo, Fu Manchú se volvió a escapar.

A partir de entonces, y a raíz de las reprimendas de Jerry Stones, los cuidadores estuvieron pendientes de todos los movimientos de Fu Manchú, hasta que consiguieron desenmascararle.

La maniobra de fuga que el joven simio utilizaba era deslizarse por una abertura de ventilación hasta una fosa seca. Después empujaba la parte inferior de la puerta de la caldera con todas sus fuerzas hasta lograr una pequeña apertura e introducía un alambre por la cerradura, desenganchando el cerrojo que mantenía la puerta cerrada.

Fu Manchú utilizaba para esto un filamento de alambre a modo de ganzúa que guardaba perfectamente escondido entre su labio y la encía.

Cuando Stones lo descubrió, arrebató la provechosa herramienta de las manos de Fu Manchú y se ocupó de apartar del alcance de Fu cualquier utensilio del que pudiera valerse para escapar.

2009-01-16_JerryStonesJerry Stones – Actualmente director del Gladys Porter Zoo

Fuente:

http://www.proyectogransimio.org/que-es-el-pgs/historias (14:13h. 22Sep2013)

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